“¿Me puedo quedar en el viaje?”
Dicha pregunta, es una incógnita frecuente dentro de las personas que tienden a manifestar un consumo de sustancias psicoactivas (SPA) de una manera ocasional, recreativa, frecuente o hasta de los consumidores crónicos. Esta, más que una pregunta es una situación que tiene un trasfondo de salud pública, la cual debe ser abordada antes de que se presenten más “víctimas”






