ENTRE EL SENSACIONALISMO Y LA EVIDENCIA II Parte: El posible daño a la vejiga en usos prolongados, frecuentes y abundantes de ketamina y tusi

Author picture

Escrito por:

Comparte este artículo:

El uso continuo y frecuente de ketamina, principal componente del tusi, puede causar graves daños al sistema urinario como la cistitis ketamínica. Este artículo explica las etapas de la afección, síntomas clave, factores de riesgo y señales de alerta para personas usuarias. Una guía basada en evidencia para promover el cuidado y la reducción de riesgos.

Elaborado por: Mauro Adrián Díaz Moreno
Químico, Coordinador del Servicio de Análisis de Échele Cabeza 

En la primera parte de esta serie se abordó el sensacionalismo de la prensa nacional frente al hallazgo de xilacina en cinco muestras de tusi. Los medios divulgaron una alerta del Observatorio de Drogas de Colombia (ODC) y transmitieron información sobre la xilacina sin contextualizarla en relación con las prácticas de uso de sustancias en Colombia. Por esta razón, en esta segunda parte se hablará sobre la ketamina, una sustancia que ha sido detectada de manera consistente en el tusi desde su puesta en el mercado en el año 2013,1 y sobre cómo su uso podría implicar riesgos para el sistema urinario, especialmente en personas jóvenes.

Es ampliamente conocido que el tusi es un cóctel de sustancias que ha ganado gran popularidad en Colombia en los últimos años. Aunque ha llegado a otros países, no es el único cóctel basado en ketamina que se comercializa en distintas regiones del mundo.2 Esto implica que la ketamina está siendo usada de forma indirecta por millones de personas de manera continua.

La ketamina es una sustancia muy versátil. No solo se utiliza como anestésico en medicina humana y veterinaria, sino que, en dosis subanestésicas, puede inducir efectos asociados a experiencias psicodélicas.3 Además, en los últimos años se ha explorado su potencial terapéutico para el tratamiento de la depresión persistente.4. Esto ha llevado a que, en varios países, se prescriban medicamentos que contienen ketamina bajo protocolos médicos específicos para su administración y control.

¿Te has preguntado si tu relación con las sustancias te está alejando de la vida que quiero vivir? Esto te puede interesar. 

Sin embargo, tal como sucede con innumerables medicamentos, hay efectos secundarios a considerar y riesgos asociados a su uso prolongado por fuera de un tratamiento médico. Por ejemplo, se sabe que la ketamina puede generar tolerancia. Diversos estudios, tanto en animales como en niños sometidos a anestesia, han demostrado que la tolerancia a la ketamina aumenta con la administración repetida de dosis.5

Cuando una persona desarrolla tolerancia a una sustancia, es común que aumente la dosis y la frecuencia de uso, lo que puede incrementar los riesgos y daños asociados. Por ejemplo, una dosis alta de ketamina puede provocar la pérdida de conciencia del entorno. Esto no solo aumenta el riesgo de sufrir lesiones accidentales, sino también de que la persona sea más vulnerable a agresiones por parte de otras personas. Además, si la sedación inducida por ketamina ocurre mientras la persona está en un jacuzzi, piscina, bañera o cuerpo de agua natural, existe el riesgo de ahogamiento y muerte, algo que se ha visto varias veces en los casos de muertes de extranjeros en Medellín, en contextos de drogas, fiesta y sexo.6

Te puede interesar leer nuestras recomendaciones para el consumo de sustancias psicoactivas durante tu estancia en Bogotá, y Colombia

Una complicación importante asociada al uso prolongado y abundante de la ketamina es la cistitis (ketamine-induced cystitis, KIC).7 La primera publicación científica que relacionó esta complicación del sistema urinario con el uso de la ketamina se realizó en el 2007.8 Aunque sus causas no están completamente claras, se cree que la excreción de ketamina y sus metabolitos a través de la orina puede generar alteraciones en los tejidos de diferentes órganos del sistema urinario, especialmente en la vejiga.9

La cistitis inducida por ketamina suele incluir una serie de síntomas, entre los cuales se encuentran:9

  • Disuria: el dolor al orinar suele ser uno de los primeros síntomas que manifiestan los pacientes.
  • Urgencia urinaria: una repentina e intensa necesidad de orinar.
  • Frecuencia: los pacientes pueden experimentar una mayor necesidad de orinar, a veces más de 30 veces al día.
  • Nicturia: la micción frecuente durante la noche puede alterar el sueño y perjudicar aún más la calidad de vida.
  • Hematuria: puede aparecer sangre en la orina, sobre todo en los casos más avanzados de vejiga ketamínica.

La literatura muestra una clasificación de pacientes con disfunción vesical asociada al uso de ketamina, la cual contempla las siguientes etapas.9

  • Etapa 1: esta fase inflamatoria inicial se caracteriza por síntomas que pueden resolverse con la suspensión del uso de ketamina y la implementación de medicamentos orales.
  • Etapa 2: en esta etapa, los cambios estructurales en la vejiga se hacen evidentes.
  • Etapa 3: esta etapa final está marcada por alteraciones permanentes en la vejiga, las vías urinarias superiores y la función renal.

Las complicaciones en el sistema urinario suelen aparecer cuando el uso de ketamina es abundante. Algunos estudios muestran que la mayoría de los usuarios de ketamina desarrollan de síntomas relacionados al tracto urinario después de un uso frecuente (más de tres veces por semana durante más de un año) y con una dosis media diaria de más de 2 g.10 Sin embargo, quienes usan ketamina junto con otras sustancias suelen presentar síntomas más graves.10 ¿Qué sucedería, entonces, en el contexto del tusi? Habría la necesidad de estudiar esos casos.

Lee también Tú-Sí Sabes Cuidarte

Recomendaciones para las personas usuarias de ketamina y tusi

Una de las principales recomendaciones es prestar atención a los primeros síntomas, como dolor intenso en la parte baja de la espalda, dolor abdominal agudo, espasmos recurrentes, indigestión y malestar estomacal (dispepsia).11,12 En comunidades en Reddit circula información anecdótica sobre estos síntomas, que se agrupan bajo el término “K-cramp”.13 Este tipo de referencias puede ser útil para que los profesionales de la salud identifiquen señales de alerta cuando una persona reporta un uso frecuente de tusi, y así ofrecer una atención más focalizada.

Cuando una persona usuaria percibe los síntomas descritos anteriormente, lo recomendable es suspender totalmente el uso de ketamina o tusi, ya que es necesario romper la cadena de destrucción del tracto urinario. Debido a las propiedades analgésicas de la ketamina, muchas personas intentan aliviar el ardor y el dolor urinario aumentando su uso, lo cual agrava aún más el problema. Esta práctica también puede explicar por qué muchas personas consultan en una fase tardía de la enfermedad, cuando ya están presentes daños crónicos irreversibles.10 Por esto, lo más adecuado es buscar atención médica de manera oportuna.

💛 Haz parte del cambio: apóyanos con tu donación

En Échele Cabeza creemos que el acceso a información clara, sin prejuicios y basada en evidencia puede salvar vidas.

Desde hace más de una década trabajamos para reducir riesgos y daños en el consumo de sustancias, acompañar a quienes usan SPA, formar a profesionales de la salud, y abrir conversaciones urgentes sobre políticas de drogas, derechos y cuidado.

Este trabajo no sería posible sin personas como tú.

Tu donación —grande o pequeña— nos permite seguir investigando, creando contenidos, sosteniendo puntos de análisis y llegando a más comunidades en Colombia y América Latina.

👉 Dona hoy y acompáñanos a seguir echándole cabeza.

REFERENCIAS

(1) Ministerio de Justicia y del Derecho. 2C-B Comercializado En Colombia Es Falso; 2013.

(2) United Nations Office on Drugs and Crime. Global Smart Update: “Tuci”, “Agua Feliz”, “Leche En Polvo k” – ¿Se Está Expandiendo El Mercado Ilícito de Ketamina?; 2022.

(3) Marguilho, M.; Figueiredo, I.; Castro-Rodrigues, P. A Unified Model of Ketamine’s Dissociative and Psychedelic Properties. Journal of Psychopharmacology 2023, 37 (1), 14–32.

(4) Jelen, L. A.; Stone, J. M. Ketamine for Depression. International Review of Psychiatry 2021, 33 (3), 207–228.

(5) Morgan, C. J. A.; Curran, H. V. Ketamine Use: A Review. Addiction. January 2012, pp 27–38.

(6) El Tiempo. Hallan a otro extranjero muerto en “jacuzzi” de exclusivo hotel en Medellín https://www.eltiempo.com/colombia/medellin/extranjero-fue-encontrado-muerto-en-un-hotel-de-el-poblado-en-medellin-643373 (accessed Jul 18, 2025).

(7) Anderson, D. J.; Zhou, J.; Cao, D.; McDonald, M.; Guenther, M.; Hasoon, J.; Viswanath, O.; Kaye, A. D.; Urits, I. Ketamine-Induced Cystitis: A Comprehensive Review of the Urologic Effects of This Psychoactive Drug. Health Psychol Res 2022, 10 (3).

(8) Shahani, R.; Streutker, C.; Dickson, B.; Stewart, R. J. Ketamine-Associated Ulcerative Cystitis: A New Clinical Entity. Urology 2007, 69 (5), 810–812.

(9) Abdelrahman, A.; Belal, M. Rare but Relevant: Ketamine-Induced Cystitis – an in-Depth Review for Addiction Medicine. Addiction 2025.

(10) Castellani, D.; Pirola, G. M.; Gubbiotti, M.; Rubilotta, E.; Gudaru, K.; Gregori, A.; Dellabella, M. What Urologists Need to Know about Ketamine-Induced Uropathy: A Systematic Review. Neurourol Urodyn 2020, 39 (4), 1049–1062.

Comparte este artículo:

Author picture

Escrito por:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to Top